jueves, 31 de mayo de 2012

Sábato, siempre Sábato

Existe cierto tipo de ficciones mediante las cuales el autor intenta liberarse de una obsesión que no resulta clara ni para él mismo. Para bien y para mal, son las únicas que puedo escribir. Más, todavía, son las incomprensibles historias que me vi forzado a escribir desde que era un adolescente. Por ventura fui parco en su publicación, y recién en 1948 me decidí a publicar una de ellas: El Túnel. En los trece años que trascurrieron luego, seguí explorando ese oscuro laberinto que conduce al secreto central de nuestra vida. Una y otra vez traté de expresar el resultado de mis búsquedas, hasta que desalentado por los pobres resultados terminaba por destruir los manuscritos. Ahora, algunos amigos que los leyeron me han inducido a su publicación. A todos ellos quiero expresarles aquí mi reconocimiento por esa fe y esa confianza que, por desdicha, yo nunca he tenido.

Dedico esta novela a la mujer que tenazmente me alentó en los momentos de descreimiento, que son los más. Sin ella, nunca habría tenido fuerzas para llevarla a cabo. Y aunque habría merecido algo mejor, aun así, con todas sus imperfecciones, a ella le pertenece.

viernes, 25 de mayo de 2012

El poliedro incompleto

No recuerdo en qué instante de mi vida guardé silencio. No recuerdo si fue siendo niño, después de un manotazo de mi padre o quizás cuando vino la adolescencia, junto con una autoestima débil, hija del acné y la gordura, que reiteradamente mató en la punta de la lengua mis opiniones, deseos e historias por contar. No lo sé.

sábado, 19 de mayo de 2012

El complot mongol, de Rafael Bernal

Filiberto García fue pistolero durante la Revolución. Ahora, viejo, entrado en los sesenta, sobrevive en la ciudad de México trabajando para la inteligencia local. Su virtud: desenfunda la pistola en caliente y no teme a los fantasmas que han ido acumulándose en su cabeza con los años: las muertes de aquellos “pinches cuates” que, a la mala, se han cruzado en su camino.

martes, 15 de mayo de 2012

La vida bohemia (1)

"En fin, Camila, puedes irte a la mierda. Sabré olidarte. Tengo dinero.
Estas calles están llenas de cosas que tú no puedes darme".
John Fante, Pregúntale al polvo.

Despiertas con el rostro húmedo, ardor que te destierra de la cama y te invita a beber agua en la cocina. Vas desnudo, resonando los talones sobre el piso. El departamento huele al silencio salado de la playa y su frágil iluminación es hielo derritiéndose en tu boca.

viernes, 11 de mayo de 2012

Preguntas

¿Qué haces cuando las rencillas remotas terminan imponiéndose hoy? ¿Qué haces cuando intentas levantarte y vuelve a hundirte la cabeza en el lodo? ¿Qué haces cuando sus oídos se tapan y el resto de la película hablas a señas?

martes, 8 de mayo de 2012

De regreso al horror (apunte sobre literatura fantástica)

En 1996 tenía dieciséis años y no tocaba, ni de risa, un libro: prefería ir al deportivo de la colonia a jugar basquetbol o intentar ligarme a las chamaquitas de la escuela preparatoria (con nulos resultados). Al menos, no me acercaba a libros tediosos como la Ilíada o los Diálogos de Platón. Prefería los cuentos de terror de Horacio de Quiroga y Lovecraft,

sábado, 5 de mayo de 2012

Confesión sobre mi amigo imaginario

Permanecer en soledad es como encontrarse en cualquier momento y sitio con la versión parlanchina de ti mismo. Digamos que el mundo es una luna en el sanitario colosal del universo y tienes una plática interminable frente a ésta. Plática que nunca concluye, que nunca termina porque está dentro de tu cerebro, hablando, hablando; diciendo, diciendo.

sábado, 28 de abril de 2012

Café encrucijada

Me levanto, enciendo el radio en mi estación favorita (una de dos opciones: Ibero y Reactor) y abro las ventanas para que el fresco de la mañana diluya el humo de cigarro de anoche. Música, guitarras escalofriantes de Descartes a Kant, un grupo de chicas de Guadalajara. Estos días han sido particularmente calurosos, como si la primavera llegara cansada, sobándose los pies, a su cita anual. ¿O el verano llegó en bicicleta, más rápido?

martes, 24 de abril de 2012

¿Sueño otra vida?

Muy a menudo sueño que bailo en un auditorio, frente al público que mira sin parpadear desde sus butacas cada uno de mis pasos sobre el escenario. Una vez que despierto no puedo recordar qué bailo o qué música lo incita: el ritmo se desvanece entre la balada fresca de la mañana.

lunes, 23 de abril de 2012

José de Rubem Fonseca

El viernes estuve escribiendo una nota sobre José (Cal y Arena, 2011), el libro más reciente de Rubem Fonseca, que posiblemente se publicará en Tierra Adentro. De este autor brasileño sólo había leído un par de cuentos, sus cuentos más famosos: “Paseo nocturno” y “Paseo nocturno 2”, tratados invaluables de eficacia narrativa, con la belleza impactante que el lenguaje franco y desnudo posee.